¿Han pensado ustedes alguna vez que,

dentro de nuestra moderna  sociedad,

son los artistas-los verdaderos artistas-

casi las únicas personas que ejercen su trabajo con placer?

Pero no se trata solo del goce intelectual.

Se trata de mucho más.

El arte le revela a los hombres su razón de ser;

les enseña el sentido de la vida;

les instruye acerca de su destino,y,

en consecuencia los orienta en su existencia.

Y no hay que decir, como suele ocurrir,

que los artistas sólo se limitan a reflejar

la mentalidad de su medio. Esta ya sería mucho.

Pero hacen mucho más.

Si es cierto que sondean profundamente

el fondo común amasado por la tradición,

lo cierto es que acrecientan ese tesoro

y por ello son auténticos inventores y verdaderos guías.

Los maestros del arte aportan a cada generación

Nuevas ideas y nuevas inclinaciones.

Casi siempre hallan grandes dificultades

para imponerlas. Muchas veces

pasan toda su vida en una lucha incesante contra la rutina.

Y cuanto más genio tengan,

más probabilidades existan de que sean desconocidos.

Hoy la gente sólo se preocupa por el interés material;

Yo quisiera que esta sociedad práctica

de nuestro tiempo se convenciera

de que está en su propio interés el honrar a los artistas,

tanto por lo menos como lo esta al honrar

a los industriales y a los ingenieros.

 

AUGUSTE RODIN

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