Tecnología

Una casa inteligente para su gusto y bolsillo

Sistemas de automatización residencial desde $2.000

Decorativos. Los monitores y sistemas de encendido de luces por pulsos son fáciles de usar y muy estéticos, como muestra Ernesto Lugo, de Cotisa.

FRANK GUEVARA /PARA EF

Carlos Cordero Pérez

Un pequeño monitor incrustado en la sala de la residencia de Gonzalo Vargas, propietario de Payless Rent a Car, permite escoger la intensidad de la luz en la sala o la iluminación que se desea para una cena, una fiesta o cuando recibe visitas.

En cada habitación también se utiliza un control remoto para escoger las luces (las instaladas a pocos centímetros del suelo o las del techo) y el audio (equipo de sonido, radio o el teatro en casa), mientras que en la cochera la iluminación se activa al detectar movimientos.

En este sistema invirtieron $15.000, incluyendo los equipos centrales y el control de los portones exteriores y del garaje. Además, se podría habilitar un circuito cerrado de televisión y el control automático del aire acondicionado.

A través de Internet se manipula la iluminación o el sistema de riego del jardín en caso de que los inquilinos estuvieran de viaje. “Es una gran ventaja”, dijo José Vargas, uno de los hijos del propietario de la vivienda ubicada en Santa Ana.

Este tipo de “casa inteligente” se está volviendo popular en el país, pues se calcula que desde hace cinco años unas 15 empresas distribuidoras de sistemas eléctricos realizaron más de 150 instalaciones, en especial en San José, Guanacaste y el Pacífico Sur.

“Cada casa varía según lo que quiera su propietario”, dijo Ernesto Lugo, gerente general de Comercial Técnica Internacional S.A. (Cotisa), uno de los proveedoras de los sistemas.

Otro proveedor es Axioma y entre las tecnologías utilizadas se encuentran sistemas de comunicación, energía y control de Panduit, Bticino, Eaton, Ortronics y Panasonic.

Poco a poco

Las inversiones en esta tecnología están entre $2.000 y $100.000, según la automatización deseada. Una opción es ir incorporando los sistemas poco a poco.

A la hora de instalarlos se deben detallar las aplicaciones a programar. Por ejemplo, si se desea que al llegar a la casa se activen las luces ubicadas en la ruta hacia la cocina o si quiere que sean las de otra habitación.

Estos sistemas también se usan en edificios, donde se pueden tener aplicaciones como que el aire acondicionado de la oficina de un ejecutivo se encienda en el momento que este registra su código de acceso.

La programación de los sistemas puede ser manual o por computadora, de acuerdo con la complejidad de cada uno.

Para todo esto se debe evaluar el servicio de soporte y mantenimiento del proveedor.

Además, se debe analizar si el cableado existente en la residencia o en un edificio puede aprovecharse o si se deberá instalar uno nuevo, dijo Ronald García, gerente regional de Panduit.

Con esos sistemas hay una reducción directa en el gasto energético pues la iluminación se programa según la claridad del día o según lo que se requieran.

Un apagador programable –dispone de varias pulsaciones para las luces de cada habitación– cuesta hasta diez veces más que uno convencional, pero el ahorro de electricidad llega a ser hasta 200 veces mayor.

Pero, sobre todo, los sistemas de casas inteligentes valen la pena por el confort que dan al combinar distintas tecnologías de automatización, dijo Carlos Vargas, ingeniero y sobrino de Gonzalo Vargas, que ayudó en la adquisición del sistema.

Cimientos

La casa inteligente se enfoca en:

Iluminación: Programación de escenarios, tiempo de activación de luces y sensores de movimiento.

Entretenimiento: Manejo de sistemas de audio, video y televisión.

Ambiente: Activación de riego de jardín o aire acondicionado.

Seguridad: Control de puertas, portones, ventanas, alarmas y monitoreo vía telefónica o Internet.

Comunicación: Telefonía IP, Internet de banda ancha e intercomunicadores.

Fuente Cotisa y Panduit.

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